miércoles, 15 de abril de 2009

La jaula

Cuando abrí la puerta de la jaula de mi canario, simplemente no pasó nada. Ignoró todas las posibilidades que se le ofrecían -puede que acertadamente- y se limitó a permanecer enquistado en la rutina que conocía de toda la vida. Me hizo pensar sobre si no serán internas todas las jaulas.

martes, 14 de abril de 2009

Manchas

La gente le decía "Anímate", con cierto tono de recriminación, como si les pareciese teatral, infantil, tanto hundimiento. Ella sólo sentía impotencia ante estos apoyos; sólo se sentía más y más sola. Sentía que se había perdido y veía como los equipos de rescate la buscaban en una zona en la que no estaba.

Ella estaba fuera de la vitrina del lenguaje. No estaba en la zona en la que unas palabras de ánimo pudieran tener algún efecto. Ella estaba en la zona del llanto, del temblor, del suspiro, de los gemidos, las risas y las nauseas. Era una zona mucho más profunda que las palabras; era la zona de las manchas, de los borrones. A veces todos esas manchas sagradas, los miedos, las inseguridades, los deseos y los recuerdos se alineaban y formaban un discurso comprensible, coherente. Eran los días en los que ella parecía una persona civilizada y cabal. Pero ahora cada mancha, cada instinto ininteligible, pre-lingüístico, visceral, trotaba libre en su interior.

Y mientras tanto, la gente le decía: "Sal", "Vuelve al trabajo, te animará", "Vuelve a pintar, vuelve a las exposiciones". Todo eran cosas que estaban ahora fuera de su alcance; eran palabras en un idioma súbitamente desconocido. Lo único que ella podría entender, que le podría sacar de esa honda espera a que se volviesen a ordenar sus constituyentes, es que él volviese. Bueno, en realidad lo único que podría reconstruirla perfectamente es que él no se hubiera ido.

Mientras, a veces pintaba; pero sólo pintaba manchas.

lunes, 13 de abril de 2009

Cinco

Hacía una semana que se había divorciado. Iba en el autobús, sentado con las manos entrelazadas. A través del cristal vio una pareja que caminaba por la calle; iban cogidos de la mano. En ese preciso instante, de forma parecida a como las personas que han perdido un miembro lo siguen sintiendo, él sintió que su mano izquierda era la de otra persona -la de ella- que cogía su mano derecha. Fue una sensación tan nítida que se asustó, se asustó de estar tan triste.

domingo, 12 de abril de 2009

Cuatro

Sentía como perdía la vida a lo largo de la línea que había trazado la trayectoria de la bala. Y tuvo uno de esos singulares momentos de lucidez final:

"Que extraño... no lo entiendo... siento... lo veo claramente... siento que todo ha sido un sueño"

Y se derrumbó. Se confirmó así la sospecha que siempre había tenido en vida: que al morir, tanto creyentes como no creyentes se llevan una gran sorpresa.

jueves, 9 de abril de 2009

Los visionarios, las planchas y las marchas de los coches

Me considero a mí mismo un visionario. No sé si un visionario acertado o errado, pero visionario al fin y al cabo. Lo que realmente nos caracteriza a los visionarios es que tenemos un impulso natural, involuntario, que nos hace ver las cosas como serán dentro de mucho tiempo. Si ves las cosas como serán dentro de cinco años, tienes una muy buena opción de forrarte. Si, como es mi caso, lo que ves son las cosas como serán dentro de décadas o siglos, no tienes ninguna posibilidad de hacer algo de provecho con tu don. Así que acabas guardándote tus visiones para ti mismo, ante la incompatibilidad de hacérselas ver a los demás con la misma claridad y mantener cierta aceptación social al mismo tiempo.

Pero como este es mi blog y no le queda más remedio que aguantar mis delirios, voy a explicar un ejemplo: las marchas de los coches. Yo no conduzco. Y por eso puedo ver el coche desde fuera, objetivamente, sin prejuicios. Y siempre he tenido clarísimo que no deberían existir las marchas. La máquina no debería preguntar al usuario cómo debe operar. Debería operar y nada más, debería ser Zuhanden. Las marchas de los coches son parecidas a las "marchas" que tiene mi aspiradora: ¿de verdad existe algún motivo por el que no querría que trabajase a su máxima potencia? Intentádselo explicar a alguien que conduzca un coche con marchas: es imposible! Dan más y más argumentos solamente basados en que están acostumbrados a usar las marchas, hasta que al final dicen "es que hay gente a la que le gusta conducir con marchas". Demasiado tarde; sus esquemas mentales ya son prisioneros de su cotidianidad. Pueden pensar sólo en el aquí y en el ahora, pero han perdido su capacidad de extrapolación.

Bueno, menos mal que realmente existen los coches automáticos y van aumentando su cuota de mercado; si no te mirarían como si les dijeses a los antiguos romanos que ese sistema numérico de palitos y equis era engorroso de manejar: como a un imbécil que no sabe sumar.

Pero ahora en serio: realmente os imagináis los coches del siglo 23, quizás levitando por las carretas a velocidades supersónicas... y con una palanquita para que indicarles qué engranaje deben utilizar? Realmente el concepto de marcha no es un concepto intrínseco de la definición de coche, así que tarde o temprano tendrá que ser eliminado; tendrá que caducar simplemente por eso, por no fundamental.

Y ahora que os he explicado una visión de futuro que al menos parcialmente parece que se va cumpliendo, os explicaré una visión que aún apenas se cumple y con la que tengo una fijación personal: el planchado. Realmente, realmente os imagináis a la humanidad del siglo 23 con sus superordenadores, androides y viajes interestelares planchando la ropa?? No puede ser. Es algo condenado a la extinción. El cómo y cuando me resulta imposible de decir, pero tengo por seguro que alguien nos librará de tener que planchar. Para el osado héroe que rompa ese esquema mental en el que el planchar es una tarea lógica y cotidiana, sin duda espera una jugosa recompensa. Y lo jodido es que después los mismos prisioneros de la cotidianidad qe ahora dicen "es que es lógico, la ropa se ha de planchar, pareces tonto" dirán "pero qué costumbres tan absurdas tenían hace un siglo: planchaban la ropa!". Si no, al tiempo... aquí dejo este post con su fecha como testigo de lo que dije ;).

domingo, 5 de abril de 2009

Zuhanden

Heidegger identificó Zuhanden (listo para usar) como el modo de ser de las herramientas. Tienes que clavar un clavo en la pared. A tu lado tienes un martillo. Simplemente coges el martillo por el mango, de forma natural, sin necesidad de artificios, y golpeas el clavo. El martillo es una simple extensión de tu mano. Es una herramienta, así que no le prestas atención; la actividad no está protagonizada por el martillo; no es una experiencia en sí mismo. La experiencia es la acción a la que contribuye.

Si el martillo tuviera un mango extraño, inusualmente áspero o resbaladizo, o estuviese roto, desencajado, y fuera algo más complejo de utilizar, pasaría a ser Vorhanden (presente en la mano). La experiencia de la herramienta ya no es directa, elemental, intuitiva. El martillo se siente, se hace visible, se manifiesta. Pasa a co-protagonizar la experiencia. Sirve de herramienta pero cobra un peaje. Es un agente de la acción; incluso cobra cierta personalidad. Nos jode, nos enfada, le maldecimos cuando nos hace fallar al golpear el clavo. Interactúa con el clavo, pero también con nosotros!

Cuando diseñas software, siempre has de tener en mente que sea Zuhanden. El programa no debe ser un protagonista, ni tan siquiera debe ser un compañero de trabajo del usuario. Es un simple mediador silencioso, fantasmal, entre el usuario y los datos que quiere gestionar.

Pero es más: en general, cualquier servicio debería ser Zuhanden, y cualquier proveedor de servicios debería entender este concepto. Internet, la luz, el agua, los electrodomésticos, correos, los bancos, el transporte público, los camareros, los políticos e incluso los intelectuales... todo debería tener muy presente el objetivo de ser Zuhanden, de funcionar silenciosamente.

Incluso me he dado cuenta hoy de que me gusta la ropa que es Zuhanden. La que simplemente cumple su función sin incomodar. La que sienta bien sin destacar. La que permite que otros se fijen en la persona, y no en la ropa. La que es una extensión intuitiva, sin cobrarse protagonismo.

viernes, 3 de abril de 2009

Universo-6

Tenemos un millón de universos-dado. Y comenzamos a lanzarlos.

En el primer lanzamiento del millón de universos-dado, 166.666 sacan 6.

En el segundo lanzamiento del millón de universos-dado, 27.777 siguen sacando 6.

En el tercer lanzamiento del millón de universos-dado, 4.629 siguen sacando 6, y sus habitantes ya se ven con fuerzas de creer en el razonamiento por inducción. Se creen especiales, afortunados, aunque estadísticamente lo extraño sería que no hubiera algún "universo-6 duradero" entre el millón de universos-dado.

En el cuarto lanzamiento del millón de universos-dado, 771 siguen sacando 6, y sus habitantes, con una ciencia ya avanzada, descubren la constante universal "Py". Py = 6, y es la relación entre el perímetro de la circunferencia y su radio en los universos-6.

En el quinto lanzamiento del millón de universos-dado, 149 siguen sacando 6.
Bueno, en realidad sólo 128 sacan 6. Hay 128 universos-dado en los que, tras haber sacado siempre 6, sale 5. Pero sus habitantes no pueden creerse esa ruptura de la ley universal del 6, así que lo atribuyen a un error en la medida. Cuando vuelven a tirar el universo-dado, 21 de los universos-5/6 vuelven a sacar 6 de nuevo, así que sus científicos respiran tranquilos y deciden mantener la teoría de la constante Py = 6.
En el resto de los universos 5/6, en los que la comprobación da otros resultados...razonan que la teoría Py=6 es válida por lo menos en 1/6 de las ocasiones, y es la mejor aproximación que tienen a su universo-dado... así que también mantienen la teoría... a la espera de otra mejor!

En el sexto lanzamiento del millón de dados, siguen existiendo 24 universos-6.

En el séptimo, ya sólo quedan 4.

En el octavo, ya no queda ninguno. A los científicos de estos 4 últimos universos-6 son a los que más les cuesta asimilar que no hay universos-6, y que están sumidos en el caos. Comienzan a pensar en sustituir la teoría-6 por la teoría-dado.

Es decir, que con sólo un millón de universos-dado, podemos conseguir unos 4 universos 6 con una vida media de 7 lanzamientos. No está mal. Pensad todo lo que se podría hacer con infinitos universos-dado, con una constante Py de infinitos decimales...

En realidad, y contrariamente a lo que la gente piensa desde fuera, ninguna ley física impide el absurdo. Al contrario; la física moderna toma como punto de partida el absurdo, que es un estado infinitamente más estable, más probable que el significado. Es más, mientras no afecte a ninguna medida, cualquier cosa absurda es posible, y de hecho deja su huella sutil, cuántica, en los recuentos de probabilidades.