miércoles, 15 de septiembre de 2010

El día que murió mi madre

El día que murió mi madre, unos perros del barrio estuvieron ladrando hasta muy tarde por la noche. No hacía ni frío ni calor, y el cielo no estaba totalmente despejado ni muy tapado. Al día siguiente se me estropearon mis auriculares Philips, y escribí en mi Twitter: "Todo esto me pasa por comprar unos auriculares no-Sennheiser"