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Lazarillo de Tormes

Sigo la serie de posts dedicados a los grandes textos que he leído a lo largo de mi vida, y lo hago con un fragmento del Lazarillo de Tormes que me marcó desde el día que lo leí con 14 años. Corresponde a las declaraciones que Lázaro hace sobre las acusaciones de moral indecorosa que caen sobre su esposa: Señor -le dije-, yo determiné de arrimarme a los buenos. Verdad es que algunos de mis amigos me han dicho algo deso , y aun, por más de tres veces me han certificado que, antes que comigo casase, había parido tres veces, hablando con reverencia de Vuestra Merced, porque esta ella delante. Me parece un fragmento magnético y concentrado como pocos. Merece la pena reflexionar sobre su significado. Sobre como ese que toda la vida había sido un pícaro, un buscavidas, en su madurez dice "arrimarse a los buenos". Y cuando lo dice, en el fondo, realmente no se está redimiendo, no ha mejorado su moral. No se arrima a los buenos-bondadosos. Se arrima a los buenos-los que valen....

Jean-Paul Sartre

Cuando contemplas con perspectiva algo que tú has creado, es frecuente tener una sensación de ajenidad . Algo así como si tu obra hubiera cobrado una extraña autonomía y ya no te perteneciera. La has creado tú, sí, pero hay una parte en la que no te reconoces. Es algo que puede pasar con un blog, un trabajo, un jardín, un hijo o una vida entera. De alguna forma tú tienes una idea, o mejor dicho un ideal, de lo que debería ser esa obra, según tus planes o tu intención. Pero luego los planes se han ido desdibujando, erosionando con el tiempo, y el resultado es otra cosa. Te miras en ese espejo, y te extrañas. Y aquí viene el fragmento literario #2 de mi vida, extraído de "El existencialismo es un humanismo", de Sartre : Porque a menudo no tienen más que una forma de soportar su miseria, y es pensar así: “Las circunstancias han estado contra mí; yo valía mucho más de lo que he sido; evidentemente no he tenido un gran amor, o una gran amistad, pero es porque no he encontrado...

Ernest Hemingway

Cuando era profe aplicaba una táctica para ahorrarme clases: poner trabajos a los alumnos y que ellos dieran la clase exponiéndolos. Inspirado por aquellas artimañas comienzo una serie de posts que no tendré que escribir yo (demasiado), sino que ya han sido escritos por los grandes: intentaré recopilar los grandes momentos literarios que he tenido la suerte de leer. Puede que me canse después del segundo post o puede que continúe ; en el mundo de los blogs la continuidad siempre está en el aire... Comienzo con el fragmento literario #1 en mi vida, extraído de "París era una fiesta" de Hemingway . Unas palabras que considero genuinamente inspiradas. Tengo la sensación de que algo que entra tan directamente, como una estocada limpísima , no puede haber sido premeditado, pensado. Es más bien como el movimiento natural y automático de una pierna al caminar o de una mano al coger el vaso. Es la transmisión pura de realidad. No creo que Hemingway pudiera escribir esto de otra ...