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Felicidad

Cuando me miras mi imagen se sumerge a través de tu pupila como en un lago cristalino, y queda reposando en tu recuerdo. En algún recóndito rincón queda latente, yaciendo amorosamente al lado de otros recuerdos intimos. Esta parte de mí que es la imagen de un segundo ha quedado, pues, a resguardo de todo mal; esa parte de mí permanecerá indefinidamente feliz.

Reflexiones en la playa

La playa, los cuerpos semidesnudos y la declaración de imperfecciones, la fluctuación entorno a una media que los hace identificables y que les permite adecuarse a una definición. La piel como carcasa, como funda que recubre todas las vísceras, que evita que se desparramen. Las formas blandas, la vulnerabilidad. La sinceridad. La desnudez de la cultura. No estamos unidos por nuestra fuerza, nunca lo hemos estado. Todo lo contrario: lo que nos identifica, lo que realmente nos hace ser lo que somos, lo que nos une en un hecho común, es nuestra debilidad, nuestro miedo y desprotección.

La tormenta

Cuando caía la tormenta odiando al mundo, ella se sentía como una hormiga que siente la vibración del trote del caballo acercándose. Todo cobraba una nueva dimensión, una dimensión vertical. El cielo se manifestaba, insinuando la inseguridad de todo aquello que nos resguarda. Había sentido algo parecido en las llanuras de Montana, cuando ves la tormenta, concreta, limitada, como un cúmulo negro, lejano, que se mueve desde el horizonte. Ves incluso caer la cortina de lluvia que más tarde descargará sobre ti . En esas praderas se produce ese diálogo entre tierra y cielo que mucha gente sólo presencia entre cielo y mar. Pertenecía a una nueva clase burguesa, una especie de post- grunge espiritual surfista . Se había tomado un par de años para dar vueltas por el mundo, lo que para una estadounidense no deja de ser ir a explorar sus dominios. Todo había comenzado como una aventura casi adolescente, pero, la verdad, le estaba haciendo madurar rápidamente. Cada vez usaba menos su VISA y en s...

Tatuajes

De niño, cada cosa era nueva y daba sentido a un día. Un simple programa de televisión, o un tímido picnic dominical. Los meses eran largos, casi anuales. Las estaciones se vivían como si nunca acabasen. Los recuerdos, las experiencias, se agolpaban, se mezclaban con los olores, y las risas brotaban diariamente. A medida que creció llegó el momento en que los días se estandarizaron y las horas venían empaquetadas en cajas de ocho. Fue por entonces cuando se hizo el primer tatuaje. Le dolió durante una semana, y tuvo que cuidarlo durante quince días. Cada vez que veía su tatuaje recordaba lo que significaba para él y todos los días de cuidados y molestias habían contribuido a alargar y fijar el recuerdo. Fue un mes intenso, significante, memorable, pausado y cadencioso como los de un niño. Y volvió a hacerse otro tatuaje, y luego otro. Cada punzada en su piel era como un clavo que atoraba la maquinaria del tiempo y conseguía capturarlo, reducirlo, en la jaula de un pequeño dibujo, de ...

Manchas

La gente le decía " Anímate ", con cierto tono de recriminación, como si les pareciese teatral, infantil, tanto hundimiento . Ella sólo sentía impotencia ante estos apoyos; sólo se sentía más y más sola . Sentía que se había perdido y veía como los equipos de rescate la buscaban en una zona en la que no estaba. Ella estaba fuera de la vitrina del lenguaje. No estaba en la zona en la que unas palabras de ánimo pudieran tener algún efecto. Ella estaba en la zona del llanto, del temblor, del suspiro, de los gemidos, las risas y las nauseas. Era una zona mucho más profunda que las palabras; era la zona de las manchas, de los borrones. A veces todos esas manchas sagradas, los miedos, las inseguridades, los deseos y los recuerdos se alineaban y formaban un discurso comprensible, coherente. Eran los días en los que ella parecía una persona civilizada y cabal. Pero ahora cada mancha, cada instinto ininteligible, pre - lingüístico , visceral, trotaba libre en su interior. Y mientras...

Universo-6

Tenemos un millón de universos-dado. Y comenzamos a lanzarlos. En el primer lanzamiento del millón de universos-dado, 166.666 sacan 6. En el segundo lanzamiento del millón de universos-dado, 27.777 siguen sacando 6. En el tercer lanzamiento del millón de universos-dado, 4.629 siguen sacando 6, y sus habitantes ya se ven con fuerzas de creer en el razonamiento por inducción. Se creen especiales, afortunados, aunque estadísticamente lo extraño sería que no hubiera algún "universo-6 duradero" entre el millón de universos-dado. En el cuarto lanzamiento del millón de universos-dado, 771 siguen sacando 6, y sus habitantes, con una ciencia ya avanzada, descubren la constante universal " Py ". Py = 6, y es la relación entre el perímetro de la circunferencia y su radio en los universos-6. En el quinto lanzamiento del millón de universos-dado, 149 siguen sacando 6. Bueno, en realidad sólo 128 sacan 6. Hay 128 universos-dado en los que, tras haber sacado siempre 6, sale 5. Pe...

La torre

Cada uno conoce sus parajes, sus rincones. Conoce su país interior. Sabe a qué oscuros chamanes recurre en cada momento, a qué balnearios escapa antes de dormir por las noches. Cada uno sabe los pasados que ha viajado en su máquina del tiempo, en esa amalgama confusa, blindada, de la soledad interna. No hay detectives que valgan. Es como una gigantesca ciudadela tal que, desde el exterior, sólo se puede escudriñar e intentar descifrar las sombras de las ventanas. A veces nos llevamos una sorpresa, y desde esas fortificaciones vemos a alguien que nos hace señales con antorchas. El interior se ha ido construyendo, fortificando más y más, transformando en un laberinto de estancias. Y ahora el habitante nos pide que le ayudemos a salir.

La mujeres invisibles

Parece ser que cuando eres una mujer invisible, la moda cobra una relevancia titánica. Cuanto más invisible eres, más importancia. Porque claro, pensadlo un momento: una mujer invisible nunca se ha visto en un espejo, nunca ha podido tener una impresión de sí misma, es casi como si no supiera quien es en realidad, está a punto de no existir, sólo es una nubecilla , una débil voz interior. Puede llegar a dudar de si es real, de si esa voz de su pensamiento no será fruto de su imaginación. En estos casos, la ropa es todo lo que es visible que hay de ella.Todo lo que puede comunicar al mundo exterior, a la sociedad por decirlo así, lo comunica a través de como viste. Sus prendas son intermediarias entre ella y el mundo. A la mujer invisible no le importa como son sus piernas, su tono de piel o su pelo. Le importa cómo hacen las medias ser a su piernas, el color de sus guantes y la frescura que pueda transmitir con su sombrero. Porque, insisto, ella de por sí apenas es nada, y siente que ...

Deseos

Cada vez que alguien me dice "Cómo deseo ser rico!", yo le respondo "No es verdad, no deseas dinero. Quien desea dinero, tiene dinero. Es de los objetivos más asequibles en la vida. Tú no deseas dinero: tú deseas dinero, pero sin tener que trabajar o estudiar demasiado, sin pasar noches en vela, sin dejar de ver a los tuyos, sin tener que dejar de disfrutar de la vida, sin hacer nada malo a los demás, sin renunciar a tu intimidad, a tu salud..." Y así una larga lista de "quiero dinero pero sin". Además: si efectivamente te concediesen tu deseo, si tuvieras una fortuna, al poco comenzarías a desear cambiarla por otras cosas: "daría la mitad de esta fortuna por conocer el amor verdadero"; "daría una décima parte de mi fortuna por cambiar mi aspecto físico"; "daría una quinta parte de mi fortuna por alargar unos años mi vida"... Con lo cual volveríamos al ciclo de los deseos, estaríamos como al principio, cuando aún no había apar...

Miradas

Más, mucho más que en la inteligencia, creo en el baremo de las miradas. Hay personas que miran de forma desorganizada, o autoritaria, o incompasiva. Digan lo que digan los test, de estas personas no se puede esperar un gesto inteligente. Hay personas que miran con ojos temerosos, erráticos, como periscopios espías a los que el resto de los órganos les han dicho "id a ver que hay ahí fuera" y ellos han ido a regañadientes, no sin haber protestado "y por qué tenemos que ir nosotros... que vaya el hígado"... y efectivamente estas personas ven tanto con sus ojos como podrían haber visto con el hígado. Porque temen lo que puedan ver. Hay miradas, en cambio, que acarician lo que ven. El mundo pasa a través de sus retinas sin hacer ruido, cautelosas se depositan las imágenes sobre sus neuronas como suave polvo. A sus ojos, nada es pequeño o grande, sólo necesario. Nunca son sus globos oculares extrañas glándulas segregadas y colgantes del resto del cuerpo, elementos b...

La casa

Cuando las virutas de nubes pasando hacían guiñar el sol, diferencias de luz, teatros de sombras, se iban dibujando en las cortinas. El silencio de la tarde era corpóreo, y sólo lo manchaban pequeños crujidos de muebles. Toda la casa daba la sensación de viajar, de ser un barco que atravesaba el tiempo. Cuando había luna llena, las cortinas eran levemente fosforescentes, fantasmales, y toda el balcón parecía apuntar a la luna como una proa al puerto. Una vida oculta, minúscula, una segunda vida, transcurría durante la noche. Movimientos, roces, momentos de vigilia, caricias, demasiado calor o demasiado frío. Esta vida, íntima y subterránea, cobraba más sentido por comparación, a medida que la vida diurna se volvía más árida.

Cómo es

C ómo es!... Igual que en un experimento psicológico con animales , repetimos obsesivamente los tics que nos acercan a las fuentes que nos permitan ser aquello que queremos ser. Repetidamente, nos acercamos a las personas ante las que podemos ser aquello que nos gusta ser. Y no somos más que ese conjunto de repeticiones. Trabajar para ser trabajadores y amar para ser amantes. Nos vemos en los ojos de los demás; quizás en los ojos de muchos o quizás en los de pocos. Necesitamos que sus pupilas nos reflejen, nos digan qué somos. Repetimos los gestos que una y otra vez iluminan la mirada del prójimo con admiración. O terror. Vamos a la caza de una historia. No somos nada más que nuestra propia sed insaciable por tomar nuestra historia. Y nos aferramos a esa historia que queremos hacer nuestra como lapas, montamos esa imagen que queremos que sea nosotros, ese ideal, y aguantamos en su lomo las sacudidas, hasta domesticarla o hasta que, salvaje, nos haga caer al suelo.

Precio

Creo que hay muchas ocasiones en las que se estima mal el valor de algo, y es debido al precio. El valor es algo inherente al objeto que se valora: aquello que aporta el producto al consumidor. El precio, depende de unas circunstancias mercantiles concretas. Lo he pensado mientras me planteaba el presupuesto para un viaje. En este caso, podemos plantearnos simplemente cuánto cuesta el viaje, cual es el importe; pero sería una estimación errónea de su valor. Debemos plantearnos no sólo cuanto cuesta el producto, sino también cuánto cuesta no tener el producto. En el caso del viaje: ¿cuánto cuesta el viaje? y ¿cuánto pagaríamos a los 80 años por poder volver atrás y haber podido hacer ese fantástico viaje a los 30? Sólo respondiendo las dos preguntas tendremos el valor real de ese producto, de ese viaje en mi caso. Aquello que realmente aporta a nuestras vidas.

Las últimas lluvias del verano

Las últimas lluvias del verano hicieron las veces de cortina que abre paso a una nueva estación de la vida. Yo andaba de puntillas, sigiloso, en una cuerda floja de cuya existencia dudaba. Pasaría el tiempo, las estaciones, los años veloces cambiarían los rostros, después los descarnarían y finalmente los harían olvidar. Se borrarían las ciudades y quedarían como chispazo en una larga historia vacía. Sería todo como pequeñas notas de una melodía apenas audible, pequeños sonidos que no tendrían ningún sentido individual, y que sólo se convertiría en música al quedar su conjunto en la memoria. Contra este aislamiento entre dos océanos de vacío inconcebible, contra esta conciencia de la rareza y la casualidad de la vida, contra este universo entero disolviéndose en sí mismo, sólo nos quedaba creer en nosotros. Creer grandes nuestras nimiedades para no caer aterrorizados frente a lo realmente grande. Crecernos. Amar, comprometernos, como quien clava piquetas de una tienda en medio de una...

Nucleosíntesis

Apartada de la popularidad adquirida por otras teorías científicas más destacadas, yace la teoría de la nucleosíntesis estelar. Viene a explicar cómo se formaron los átomos más pesados del universo así como las cantidades porcentuales observadas de cada uno. Entre estos elementos pesados están el carbono, el hierro, el calcio etc. Cada elemento tiene su propio proceso de formación, pero la mayoría tienen en común que necesariamente fueron generados en el interior de estrellas, y posteriormente dispersados en el espacio mediante supernovas, procesos de explosión estelar de magnitudes difícilmente imaginables. Y esa es la historia de nuestros átomos, ese el el viaje que han realizado durante millones de años hasta formar nuestra piel, nuestro ADN, nuestra saliva, nuestros ojos. Hasta formar el mar, la Tierra y prácticamente todo lo que vemos; somos literalmente polvo de estrellas. No sé porqué esta es una de mis teorías favoritas. Hay quien se siente orgulloso de ciertos antepasados nob...

Fotografías

Puede que porque la mayoría de mi vida ha transcurrido en una relativa ausencia de fotografías y material gráfico en general, desprecio el valor de una fotografía, que para mí en ningún momento ha dejado de ser una curiosidad, o un artefacto de la vanidad; algo así como un espejo para periquitos o una pieza de bisutería. Es eternidad falsa, es un pseudorecuerdo de cajón que en ocasiones nos ahorra el esfuerzo de recordar realmente. Tengo una imagen perfectamente definida, y la contemplo con cierta frecuencia. Es la escena de una joven madre que baña el domingo por la mañana a su hijo, muy pequeño; al acabar lo envuelve en una toalla amarilla y riendo lo carga al hombro como si se tratase de un saquito . Así avanza por el pasillo, hacia la luz que entra del exterior, y va gritando "¿quién quiere esta sardina?¿quién quiere esta sardina?!". Hasta llegar al dormitorio de los padres, donde le pasa el secador y lo deja charlando en la cama con el padre. Esta imagen no sería lo mi...

El monolito

El contenido de este post es la verdad última. Como no puede conocerse ni explicarse, este texto es la mejor aproximación posible. También lo hubiera sido cualquier otro texto, incluso uno aleatorio.

Lógica binaria

Me resulta curioso: en la naturaleza, no existe nada binario. La lógica binaria o booleana, el "sí/no", "0/1", no aparece en ningún fenómeno natural. De hecho, si apareciese, violaría la ley relativista según la cual no se puede transmitir información a una velocidad superior a la de la luz (y si algo pasase de 0 a 1 en tiempo 0 habría una transmisión de información a velocidad infinita!...). Además, personalmente me resulta inconcebible que algo pase de un estado a otro así, sin nada en medio , como un mago que desaparece en una nube de humo... Sin embargo, la lógica binaria no sólo es la base de la informática -eso sería lo de menos- sino que precisamente es la base de la informática porque es la base de la forma de razonar de los humanos. Eso es ya es más importante, y supone un ejemplo claro del inquietante divorcio entre las leyes de la naturaleza y el razonamiento humano.

Consciencia

Todos estaríamos de acuerdo en que una bacteria no sabe por qué hace lo que hace; procesa nutrientes de forma determinista, mecánica, sin posibilidad de elección. Claramente, no es una actividad consciente ni racional. A medida que subimos en el árbol evolutivo, nos encontramos mecanismos automáticos similares, cada vez más complejos; tampoco es consciente un pájaro de porqué hace un nido de una determinada manera, o de porqué empolla los huevos. De la misma forma una abeja no sabe porqué las celdas de su panal son hexagonales, y otros tantos ejemplos. Todo esto lo digo porque hoy he tenido la sensación de que el ser humano tampoco sabe porqué hace las cosas más importantes de su vida, aunque les intente dar un tinte racional. Un ejemplo lo tenemos en las madres, que mayoritariamente sostienen a sus bebés apoyándolos con el brazo izquierdo, sean diestras o zurdas. Cuando se les pregunta por qué lo hacen, las respuestas son variadas: "así tengo el brazo derecho libre para hacer ot...

El día

El día llegará, y será realmente divertido, de verdad. Ese día, alguien mirará el cielo una tarde, un cielo madreperla ligeramente trufado de disparos negros de aves cosiendo el espacio, y de repente pensará "qué aburrido, qué aburrido todo lo demás!". Se levantará, y pensará que profunda, vitalmente, se aburre. Paseará arriba y abajo en su casa, con las manos en los bolsillos. Lo mismo le pasará a otros, y la expresión en boca de todos, el lema del nuevo comienzo, será :"¿y qué?". Ese día, la gente mirará los anuncios en televisión, en internet y en las revistas, los miles de millones gastados en fuegos artificiales, y todos dirán "¿y qué?", "no necesito nada de esto, en realidad". Se darán cuenta de que han estado jugando policías y ladrones, a papás y a mamás, a jefes y oficinistas; les enseñaron esos juegos de pequeños y quedaron atrapados en ellos. Pasaron de los billetes del monopoli a los reales, y se quedaron dando vueltas al tablero. P...