El día llegará, y será realmente divertido, de verdad. Ese día, alguien mirará el cielo una tarde, un cielo madreperla ligeramente trufado de disparos negros de aves cosiendo el espacio, y de repente pensará "qué aburrido, qué aburrido todo lo demás!". Se levantará, y pensará que profunda, vitalmente, se aburre. Paseará arriba y abajo en su casa, con las manos en los bolsillos. Lo mismo le pasará a otros, y la expresión en boca de todos, el lema del nuevo comienzo, será :"¿y qué?". Ese día, la gente mirará los anuncios en televisión, en internet y en las revistas, los miles de millones gastados en fuegos artificiales, y todos dirán "¿y qué?", "no necesito nada de esto, en realidad". Se darán cuenta de que han estado jugando policías y ladrones, a papás y a mamás, a jefes y oficinistas; les enseñaron esos juegos de pequeños y quedaron atrapados en ellos. Pasaron de los billetes del monopoli a los reales, y se quedaron dando vueltas al tablero. P...