La tormenta
Cuando caía la tormenta odiando al mundo, ella se sentía como una hormiga que siente la vibración del trote del caballo acercándose. Todo cobraba una nueva dimensión, una dimensión vertical. El cielo se manifestaba, insinuando la inseguridad de todo aquello que nos resguarda. Había sentido algo parecido en las llanuras de Montana, cuando ves la tormenta, concreta, limitada, como un cúmulo negro, lejano, que se mueve desde el horizonte. Ves incluso caer la cortina de lluvia que más tarde descargará sobre ti . En esas praderas se produce ese diálogo entre tierra y cielo que mucha gente sólo presencia entre cielo y mar. Pertenecía a una nueva clase burguesa, una especie de post- grunge espiritual surfista . Se había tomado un par de años para dar vueltas por el mundo, lo que para una estadounidense no deja de ser ir a explorar sus dominios. Todo había comenzado como una aventura casi adolescente, pero, la verdad, le estaba haciendo madurar rápidamente. Cada vez usaba menos su VISA y en s...