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El día que murió mi madre

El día que murió mi madre, unos perros del barrio estuvieron ladrando hasta muy tarde por la noche. No hacía ni frío ni calor, y el cielo no estaba totalmente despejado ni muy tapado. Al día siguiente se me estropearon mis auriculares Philips, y escribí en mi Twitter: "Todo esto me pasa por comprar unos auriculares no-Sennheiser"

Arte

¿Qué es arte? Arte es todo aquello que no son las otras cosas. Aquello que les falta para poder ser más que su definición, para superarla y ser reales.

La nota

Y por dentro, igual. Seguimos siendo un gran enigma, una gran bola vacía, oscura, impenetrable. Suena la música. Una nota entra en nuestra cabeza, y luego qué? Dónde va a parar? Podríamos seguirla, localizarla, o se ha perdido para siempre en un océano infinito que cabe en un sombrero?

Entrevistado #2

Cuando le preguntamos a aquella señora si pensaba que había habido terceras personas involucradas en la separación de su marido, ella respondió airada: - Pues claro que ha habido terceras personas!! O es que acaso creéis que si yo hubiera sido la única mujer en el planeta él se hubiera separado de mí? La competencia siempre está ahí, explícita o callada, potencial o real...

Nueve

¿Cuándo se han de dejar las cosas? ¿Cuándo es el momento de abandonar? Bien, esta es mi regla personal: una empresa, un país, un proyecto, una familia o una pareja se han de dejar cuando el cambio que han de experimentar para no arruinar tu vida te costaría tanto que arruinarías tu vida intentando producir ese cambio.

Ocho

A veces tengo serias dudas sobre si es más útil para el mundo el profesional que trabaja para un banco y consigue que mis ahorros se multipliquen un 1%, o el trabajo de la persona gracias a la que la camiseta que me pongo por la mañana huele a lavanda . Bueno en realidad, tras una breve reflexión, se disipan totalmente mis dudas. Y comprendo por qué ciertas profesiones aparecen y desaparecen con los años, y otras permanecen por los siglos de los siglos.

Entrevistado #1

El primer entrevistado era un hombre de unos 40 años, alto y escuálido. Se presentó con el torso desnudo, mostrando un tatuaje en el pecho, a la altura del corazón. Tras examinarlo un instante, me dí cuenta de que era su propio rostro lo que se había hecho tatuar. Me dijo: - Yo creo que el único sentido claro que tiene la vida es superar tus miedos. Si temes algo, ya sabes lo que has de hacer: has de ir a por ello.

Siete

En el momento de ir a dormir, me perdono todo. Me concedo la total absolución, y me impongo la penitencia de intentar hacerlo mejor al día siguiente.

Seis

El corazón, como el agua, se pudre si se estanca. Todo lo que no des, todo lo que no legues, todo lo que no transmitas, morirá cuando tú mueras. Todo lo que des, todo lo que legues, será la parte de ti que no muera. Será la parte de ti que perdure, que tendrá más sentido.

Cinco

Hacía una semana que se había divorciado. Iba en el autobús, sentado con las manos entrelazadas. A través del cristal vio una pareja que caminaba por la calle; iban cogidos de la mano. En ese preciso instante, de forma parecida a como las personas que han perdido un miembro lo siguen sintiendo, él sintió que su mano izquierda era la de otra persona -la de ella- que cogía su mano derecha. Fue una sensación tan nítida que se asustó, se asustó de estar tan triste.

Cuatro

Sentía como perdía la vida a lo largo de la línea que había trazado la trayectoria de la bala. Y tuvo uno de esos singulares momentos de lucidez final: "Que extraño... no lo entiendo... siento... lo veo claramente... siento que todo ha sido un sueño" Y se derrumbó. Se confirmó así la sospecha que siempre había tenido en vida: que al morir, tanto creyentes como no creyentes se llevan una gran sorpresa.

Tres

Después, dormí brevemente, el sueño del insecto, el sueño indescifrable y superficial de las bestias, un sueño de sudor y desorden. No hubo un momento concreto en el que despertase. Pero cuando decidí levantarme, aún más cansado y confuso que al tumbarme, los libros aún continuaban ardiendo débilmente. El fuego agonizaba como un león y como un desierto y parecía encanecer. Su vida era depredar y ahora todas las víctimas habían entregado cuando podían entregar. Ahora la hoguera debía entregarse a su vez a la Hoguera de Hogueras, al fuego que no conoce fin, debía dejarse sumergir lentamente en las arenas movedizas del Tiempo.

Dos

Cinco años después de aquella increíble aventura, y de encontrar el tesoro...de nuevo, se enfrentaban a lo cotidiano, aunque fuera otra cotidianidad diferente. Con cierta tristeza se dieron cuenta de que, por definición, es imposible hacer el hallazgo del siglo todos los días.

Uno

Todo lo que ves, algún día será destruido. Mira a tu alrededor y busca lo más sólido que puedas encontrar. Una pared, el pavimento, una moneda. Todo, todos los átomos, sin excepción, en algún momento seguirán su viaje por el universo, del que su agrupación actual es tan sólo una brevísima parada.