lunes, 30 de noviembre de 2009

La nota

Y por dentro, igual. Seguimos siendo un gran enigma, una gran bola vacía, oscura, impenetrable.
Suena la música. Una nota entra en nuestra cabeza, y luego qué? Dónde va a parar? Podríamos seguirla, localizarla, o se ha perdido para siempre en un océano infinito que cabe en un sombrero?

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