viernes, 20 de junio de 2008

Entropía

Dentro, en las casas, pasaban muchas, muchísimas cosas a diario, demasiadas para ser controladas. Así es que había ropa tirada en los comedores, en las cocinas, en los estudios... y también comida o restos de comida tanto en los comedores como en las cocinas como en los estudios. Todo era inmediato, y todo acababa mezclado.

Fuera, en la ciudades, con el paso veloz de los siglos, las ideas y las personas, también se habían ido mezclando las cosas, de forma que el veneno se había mezclado en la comida, la enfermedad en la salud y la salud en la enfermedad, el sueño con la vigilia, el deber con el placer; y todas las ideas eran un poco todas las demás. Todo se volvió complicado, y las definiciones se hicieron difusas.

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