miércoles, 18 de junio de 2008

Fauna local

Es lo que me da rabia de los países pequeños, ese nacionalismo enano burgués, esas criaturas culturales sobreprotegidas que crecen al calor de la faldita de mamá patria. Música, literatura, teatro, cine, e incluso ciencia que jamás alcanzarían un nivel internacional son venerados de frontera hacia dentro. Seguro que en otros países pequeños les pasa lo mismo: en Luxemburgo, San Marino, Andorra... se han de comer una cantidad de mierda brutal. Estadísticamente es muy poco probable que entre tan poca gente surjan obras geniales, punteras. Pero ahí están los premios nacionales de literatura, el concurso nacional de maquetas, las becas nacionales de ciencia y las televisiones nacionales para fomentar lo propio y mantener a flote la imagen cultural original de la nación. Pero digo yo que una cosa es preservar la diversidad biológica y otra montar una granja de cucarachas.

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