sábado, 10 de enero de 2009

Un juego

Mirad, es que os lo cuento tal como ha sido: mientras estaba en la ducha he pensado que voy a ofrecer a los escasos -pero selectos- seguidores de este blog la posibilidad de jugar de un juego bastante original.

Debo advertiros de que se trata de un juego para adultos cabales, está más cerca de la ouija o la ruleta rusa que de un simple sudoku. Si eres menor o no te crees suficientemente estable hoy por hoy, mejor deja de leer este post.

De hecho, se trata de un juego por el que realmente han muerto personas, muchas, en todos los siglos y en todos los países. Hoy en día está oficialmente prohibido en un buen puñado de países, y visto con malos ojos en la mayoría. Partiendo de este juego, se han amasado fortunas inmensas, pero también se han llenado cárceles y manicomios. Curiosamente, todos hemos jugado alguna vez a él, pero siendo muy niños; en cuanto nos dimos cuenta de su peligro potencial, lo abandonamos y olvidamos por completo. Por cierto que aún estás a tiempo de dejar de leer, luego puede ser demasiado tarde...

¿Expectantes... ? Pues aquí va: el juego se llama "el juego del Por Qué". No necesitáis tableros ni fichas ni dados, quizá tan sólo un papel y un boli, aunque ni siquiera esto es realmente necesario. Además, podéis jugarlo en cualquier parte. Las reglas son pocas y bastante sencillas:

1 - Escribid -o pensad- una frase, sólo una, describiendo una realidad "sólida", una verdad cotidiana y cristalina, irrompible, como las que se usan para enseñar gramática a los niños; os pongo algunos ejemplos:

"Cada día, voy a trabajar"
"Quiero a mi padre"
"La ley nos ampara"
"Los tejanos están de moda esta temporada"
"Me gusta leer"
"Me gusta tomar café en el Starbucks"
"Es divertido salir a tomar un par de copas"

2 - Y ahora, sobre la frase que hayáis elegido, preguntad "¿Por qué?", e intentad responder de forma crítica.

Veréis; lo ideal es jugar a esto en grupo, en realidad: el resto de los participantes te preguntarían por qué y te darían argumentos en contra de tu respuesta. Como vais a jugar solos, debéis hacer un mínimo papel crítico; no respondáis la primera obviedad del estilo "Voy a trabajar porque necesito el dinero", sino que intentad dar una respuesta más completa, que descarte otras alternativas; por ejemplo: "Voy a trabajar porque necesito el dinero y nunca sería capaz de atracar un banco o cometer cualquier otra acción ilegal, y además no me veo capaz de aprender a apostar en los casinos". Algo así: una respuesta que descarte las demás, comprendeís?.

Por supuesto -parece un poco innecesario decirlo, pero nunca está de más, siempre hay algún tramposillo....- para que el juego tenga alguna gracia debéis intentar ser sinceros.

3 - Finalmente, todo lo que hay que hacer es continuar preguntando "¿Por qué?" a la última respuesta que hayáis dado. Siguiendo con el ejemplo del punto 2, deberíais responder por qué nunca atracaríais un banco, y por qué no intentáis aprender a apostar en un casino.

Y voilà, ese es el juego! Debéis continuar preguntando "¿Por qué?" hasta que ya no podáis responder más. En principio parece un juego muy largo, pero no os preocupéis porque enseguida os daréis de bruces con el muro protector de vuestra propia ignorancia natural; en ese choque, es seguro que descubriréis algo sobre vosotros en lo que no habíais pensado antes.

Como veis, es un juego destinado a explorar la delgada corteza de conocimiento que tenemos sobre nosotros mismos y el mundo en el que vivimos; os enfrentaréis cara a cara con el duro espejo de la lógica, con la despiadada naturaleza del absurdo.
Os daréis cuenta de que estáis a muy poca distancia de reflexiones sorprendentes.

Si os atrevéis con ello, os pido que en los comentarios de este blog nos digáis vuestro record, a qué profundidad habéis llegado, cuantos "¿Por qué?" habéis podido responder antes de parar. Y si queréis, también podéis decirnos cuales han sido las respuestas por supuesto...



1 comentario:

Gabriela clavo y canela dijo...

Este post, me hace recordar un texto de José Revueltas en el que una pareja (hombre y mujer) se encuentran en un manicomio, uno de los dos,(no recuerdo cuál) no dejaba de preguntar "por qué?".


Buen ejercicio, es mejor que jugar a la ruleta rusa con tintes de guerra fría.

Saludos cordiales.

G.