domingo, 5 de abril de 2009

Zuhanden

Heidegger identificó Zuhanden (listo para usar) como el modo de ser de las herramientas. Tienes que clavar un clavo en la pared. A tu lado tienes un martillo. Simplemente coges el martillo por el mango, de forma natural, sin necesidad de artificios, y golpeas el clavo. El martillo es una simple extensión de tu mano. Es una herramienta, así que no le prestas atención; la actividad no está protagonizada por el martillo; no es una experiencia en sí mismo. La experiencia es la acción a la que contribuye.

Si el martillo tuviera un mango extraño, inusualmente áspero o resbaladizo, o estuviese roto, desencajado, y fuera algo más complejo de utilizar, pasaría a ser Vorhanden (presente en la mano). La experiencia de la herramienta ya no es directa, elemental, intuitiva. El martillo se siente, se hace visible, se manifiesta. Pasa a co-protagonizar la experiencia. Sirve de herramienta pero cobra un peaje. Es un agente de la acción; incluso cobra cierta personalidad. Nos jode, nos enfada, le maldecimos cuando nos hace fallar al golpear el clavo. Interactúa con el clavo, pero también con nosotros!

Cuando diseñas software, siempre has de tener en mente que sea Zuhanden. El programa no debe ser un protagonista, ni tan siquiera debe ser un compañero de trabajo del usuario. Es un simple mediador silencioso, fantasmal, entre el usuario y los datos que quiere gestionar.

Pero es más: en general, cualquier servicio debería ser Zuhanden, y cualquier proveedor de servicios debería entender este concepto. Internet, la luz, el agua, los electrodomésticos, correos, los bancos, el transporte público, los camareros, los políticos e incluso los intelectuales... todo debería tener muy presente el objetivo de ser Zuhanden, de funcionar silenciosamente.

Incluso me he dado cuenta hoy de que me gusta la ropa que es Zuhanden. La que simplemente cumple su función sin incomodar. La que sienta bien sin destacar. La que permite que otros se fijen en la persona, y no en la ropa. La que es una extensión intuitiva, sin cobrarse protagonismo.

1 comentario:

Munamucami dijo...

Querido Vincent:

Lo platicas muy chido.

Un gusto leerte.

Saludos cordiales.


g.