jueves, 9 de abril de 2009

Los visionarios, las planchas y las marchas de los coches

Me considero a mí mismo un visionario. No sé si un visionario acertado o errado, pero visionario al fin y al cabo. Lo que realmente nos caracteriza a los visionarios es que tenemos un impulso natural, involuntario, que nos hace ver las cosas como serán dentro de mucho tiempo. Si ves las cosas como serán dentro de cinco años, tienes una muy buena opción de forrarte. Si, como es mi caso, lo que ves son las cosas como serán dentro de décadas o siglos, no tienes ninguna posibilidad de hacer algo de provecho con tu don. Así que acabas guardándote tus visiones para ti mismo, ante la incompatibilidad de hacérselas ver a los demás con la misma claridad y mantener cierta aceptación social al mismo tiempo.

Pero como este es mi blog y no le queda más remedio que aguantar mis delirios, voy a explicar un ejemplo: las marchas de los coches. Yo no conduzco. Y por eso puedo ver el coche desde fuera, objetivamente, sin prejuicios. Y siempre he tenido clarísimo que no deberían existir las marchas. La máquina no debería preguntar al usuario cómo debe operar. Debería operar y nada más, debería ser Zuhanden. Las marchas de los coches son parecidas a las "marchas" que tiene mi aspiradora: ¿de verdad existe algún motivo por el que no querría que trabajase a su máxima potencia? Intentádselo explicar a alguien que conduzca un coche con marchas: es imposible! Dan más y más argumentos solamente basados en que están acostumbrados a usar las marchas, hasta que al final dicen "es que hay gente a la que le gusta conducir con marchas". Demasiado tarde; sus esquemas mentales ya son prisioneros de su cotidianidad. Pueden pensar sólo en el aquí y en el ahora, pero han perdido su capacidad de extrapolación.

Bueno, menos mal que realmente existen los coches automáticos y van aumentando su cuota de mercado; si no te mirarían como si les dijeses a los antiguos romanos que ese sistema numérico de palitos y equis era engorroso de manejar: como a un imbécil que no sabe sumar.

Pero ahora en serio: realmente os imagináis los coches del siglo 23, quizás levitando por las carretas a velocidades supersónicas... y con una palanquita para que indicarles qué engranaje deben utilizar? Realmente el concepto de marcha no es un concepto intrínseco de la definición de coche, así que tarde o temprano tendrá que ser eliminado; tendrá que caducar simplemente por eso, por no fundamental.

Y ahora que os he explicado una visión de futuro que al menos parcialmente parece que se va cumpliendo, os explicaré una visión que aún apenas se cumple y con la que tengo una fijación personal: el planchado. Realmente, realmente os imagináis a la humanidad del siglo 23 con sus superordenadores, androides y viajes interestelares planchando la ropa?? No puede ser. Es algo condenado a la extinción. El cómo y cuando me resulta imposible de decir, pero tengo por seguro que alguien nos librará de tener que planchar. Para el osado héroe que rompa ese esquema mental en el que el planchar es una tarea lógica y cotidiana, sin duda espera una jugosa recompensa. Y lo jodido es que después los mismos prisioneros de la cotidianidad qe ahora dicen "es que es lógico, la ropa se ha de planchar, pareces tonto" dirán "pero qué costumbres tan absurdas tenían hace un siglo: planchaban la ropa!". Si no, al tiempo... aquí dejo este post con su fecha como testigo de lo que dije ;).

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